Punto de Encuentro

Central Punto de Encuentro

Últimos temas
» Ganímedes: podría haber vida en el mayor océano del Sistema Solar
Lun Oct 09, 2017 7:23 pm por Talisman

» Por qué el Planeta Nueve tiene que existir
Lun Oct 09, 2017 7:15 pm por Talisman

» Rusia suma fuerzas con la NASA para construir una estación espacial en la Luna
Lun Oct 09, 2017 7:10 pm por Talisman

» Localizan Zelandia, el octavo continente de la Tierra
Lun Oct 09, 2017 7:03 pm por Talisman

» El megatelescopio de treinta metros aún podría quedarse en España
Lun Oct 09, 2017 6:56 pm por Talisman

» Fuerte Terremoto en México 7.1 grados
Mar Sep 19, 2017 7:42 pm por wagu

» Terremoto 8.2 en Mèxico
Vie Sep 08, 2017 6:28 am por wagu

» Un estudio revela que las ballenas fueron feroces depredadores
Jue Sep 07, 2017 10:49 pm por Talisman

» El meteorito que mató a los dinosaurios provocó una «noche» de dos años
Jue Sep 07, 2017 10:20 pm por Talisman

» Amplían la zona de evacuación en Miami por Irma, y vienen José y Katia
Jue Sep 07, 2017 10:05 pm por Talisman

» Eclipse del 21 de agosto en EEUU
Dom Ago 20, 2017 10:08 am por wagu

» NASA muestra nubes nevadas en Marte
Sáb Ago 12, 2017 12:14 am por wagu

» La NASA hará una prueba de defensa con un asteroide real el 12 de octubre
Jue Ago 10, 2017 10:35 pm por Talisman

» Una vida «diferente» es posible en Titán
Jue Ago 10, 2017 10:20 pm por Talisman

» El titanic pudo no ser el barco que se hundio
Vie Jul 28, 2017 11:59 pm por wagu

» La CGT ratificó la movilización del 22 agosto pero no habló de paro
Vie Jul 28, 2017 10:09 pm por Talisman

» Nueva encuesta en la provincia de Buenos Aires: Cristina ganaría casi con 40 puntos
Vie Jul 28, 2017 10:01 pm por Talisman

» Jorge Lanata fue deportado de Venezuela: "Nos hicieron un interrogatorio muy duro"
Vie Jul 28, 2017 9:57 pm por Talisman

» La Gran Mancha Roja de Júpiter, como nunca se había visto
Jue Jul 20, 2017 10:29 pm por Talisman

» Los exoplanetas con condiciones más extremas que se descubrieron hasta el momento
Jue Jul 20, 2017 10:03 pm por Talisman

» Hay 4,5 veces más de gente en situación de calle que la reconocida por la Ciudad
Miér Jul 19, 2017 10:48 pm por Talisman

» La UIA alertó que en el sector fabril "no hay generación de empleo"
Miér Jul 19, 2017 10:42 pm por Talisman

» Murió Landrú, una leyenda del humor gráfico argentino
Miér Jul 19, 2017 10:17 pm por Talisman

» Encuesta K: CFK sube, Cambiemos se estanca
Miér Jul 19, 2017 10:10 pm por Talisman

» Encuesta de Aragón: CFK lidera
Miér Jul 19, 2017 10:02 pm por Talisman

» Se desprende enorme Iceberg en la Antártica
Jue Jul 13, 2017 12:02 am por wagu

» Europa, a la conquista del primer planeta
Jue Jul 06, 2017 10:59 pm por Talisman

» Las moléculas orgánicas nacen al mismo tiempo que las estrellas
Jue Jul 06, 2017 10:37 pm por Talisman

» Preocupación mundial por los asteroides, las montañas que caen del cielo
Jue Jul 06, 2017 10:29 pm por Talisman

» Incidentes en Hamburgo en medio de la cumbre del G20: la particular bandera para Mauricio Macri
Jue Jul 06, 2017 9:58 pm por Talisman

Portales de la Red














































Homenaje
Foro Vission


vission.webege.com

El Tiempo Buenos Aires
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Especial de Navidad

David Bowie: suena el misterio

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

David Bowie: suena el misterio

Mensaje por Talisman el Dom Mar 10, 2013 8:50 pm

Es muy probable que el nuevo disco de David Bowie, titulado The next day, que él mismo dispuso en iTunes pero que mañana se publicará como tangible, sea recordado por el contexto de su producción más que por su festival de autorreferencias. Como sea, la vuelta al ruedo del británico siempre se considerará un acontecimiento, y mucho más después de un parate de casi 10 años en los que se los vio poco y nada; y en los que la prensa amarilla cayó en la tentación de especular con la posibilidad de una enfermedad terminal.


Por Germán Arrascaeta, en Twitter @gron

Patrañas. Si bien sufrió una angioplastia allá por 2004 y en el marco de la gira de respaldo para el sobrio Reality, la obra precedente, Bowie se ha recluido en su piso neoyorquino no sólo para recuperar su salud sino también para oxigenarse, para repensar su lugar en el mundo del rock tras varios años de comportarse como un detective que llega tarde a la pista.
Tales conclusiones pueden sacarse si se toma el último tramo de su discografía, donde buscó, en vano, cierto alineamiento con la actualidad de cada momento; y si se interpreta su “invisibilidad” en tiempos en los que estamos obligados a hacer talk show nuestra intimidad. Todos, desde los desangelados hasta las súper estrellas, ponemos de qué va nuestra vida en las redes sociales. Es curioso, pese a que en los prolegómenos de Facebook y Twitter Bowie tenía bastante activo un blog en su página web, con el advenimiento del imperio de estas redes se llamó al silencio. Se encanutó. Se replegó, por si prefiere algo menos coloquial.
Quizás sea el modo que encontró para hacer rock cuando manda sobreexposición, la inspiración ha mermado y el cuerpo da un alerta. Así como Andrés Calamaro elige revolucionar desde soundcloud mediante mash ups, u otros artistas le buscan el pelo al huevo a su música experimentando con nuevas formas de producción (Björk y la posibilidad de que el usuario de tablets consiga una mezcla alternativa manipulando una estándar, por caso), Bowie eligió lo más rock de todo: desaparecer. Extinguirse hasta preocupar.
Silencio es salud
Es en este marco que se destaca el contexto de The next day por encima de lo que suena al reproducirlo. Porque el disco demando casi tres años de trabajo sin que se filtrara ninguna información sobre su concepción. El plan fue un plan simple: demos sobre ideas primigenias, mejoramiento de esos demos, grabación formal con tendencia al corte definitivo, polvos mágicos por parte del amigo y productor Tony Visconti. Y se desarrolló luego de que todos los involucrados firmaran un contrato de confidencialidad cuyos términos expiraron cuando Bowie cumplió 66 años y anunció la salida del disco. Mantuvo la expectativa días después con la difusión de dos temas con sus correspondientes videos y con la disposición del disco full en iTunes. Volvió al ruedo justo cuando se lo quería fosilizar mediante una muestra dedicada a su figura en el museo Victoria de Londres.
Eso también es rock, aparecer entero cuando a uno lo dan por (casi) muerto. O cuando se lo canoniza como “dinosaurio”. Ahora bien, ¿qué tan relevante será The next day? ¿Qué tanto dialoga con la ingeniera de ocultamiento que demandó su creación? Podría responderse que es Bowie asumiendo que es Bowie, a estas alturas un clásico al que se le reconoce haber afectado a la cultura rock mediante juegos vanguardistas que incluían licuar la singularidad del hombre común (David Jones devenido en David Bowie para el negocio del espectáculo) en pos de la creación de un alienígena, por ejemplo (Ziggy Stardust). En otras palabras, es un disco de reafirmación pero muy consciente del fulgor del que lo crea, con notables detalles de buen gusto y sin un eje conceptual por más que el estribillo del tema de apertura, y que da nombre a todo, tenga la frase “aquí estoy, no del todo moribundo; mi cuerpo se deja pudrir en un árbol hueco”. La decrépita finitud es uno de los tantos tópicos, en todo caso, y en este rock marcial que crece en su firmeza a medida que pasa el tiempo se interrumpe con otro verso nada funcional para el Vaticano de estos días: “pueden trabajar con Satanás mientras se visten como santos”. En otras palabras, Bowie se da el gusto de pasar del propio ombligo a un divague sobre el bien y el mal enfocado en la figura de un sacerdote. Capricho puro. Como proponer Dirty boys, un medio tiempo que suena producto de una zapada y está recortado con saxo tenor. La letra, algo turbada: “cuando el sol se pone, la suerte está echada y no tenés opción, correremos con los chicos sucios”.
Where are we now? y The stars (are out tonight) ya fueron consideradas pero vale reinterpretarlas. La primera es una evocación del Berlín en la que Bowie vivió una de sus tantas reinvenciones (la bendita trilogía Low, Lodger y Heroes); la segunda, resuena como una alusión a la gente común afectada por las estrellas del afuera, algo que está abonado por el clip protagonizado con Tilda Swinton (¿hay algo más andrógino, bello y desconcertante que Tilda?), en el que la actriz y Bowie encarnan a un matrimonio anciano perturbado por jóvenes andróginos que relojean su casa. El crítico británico Simon Reynolds ha observado que Bowie tiene una relación bipolar con la fama (chequear Fame, uno de sus éxitos setentistas, y analizarlo en oposición a este tema), pero aquí parece partir desde la posición de una celebrity asumida, que no tiene por qué rendirle cuentas a nadie e interpreta el asunto de modo antojadizo, eligiendo el camino del desconcierto.
Al comienzo del texto se habló de festival de autorreferencias. Además de la señalada en relación a la fama, se pueden destacar otras de similar alcance. Como la sensación de renuncia “a las emociones de la vida” de Love is lost, que parece evocar sus años de desenfrenado irredento.
Sigamos. Dancing out in space es el viejo ejercicio de darle una pátina pop al rhythm blues. (You will) set the world on fire alude al Bowie que no tenía reparos en aturdir sin perder la elegancia en Tin Machine, allá por los primeros ‘90. If you can see me y su estampida breakbeat nos muestra al duque que buscaba “sintonizar”, no quedar fuera de época. Y Heat es un cierre a puro desasosiego que lo tiene como un crooner (figura que siempre lo extasió por su adoración a Jacques Brel) herido, hilvanando frases hasta que llega a una confesión de parte que relativiza toda interpretación, incluso ésta: “No sé quién soy”.
Al fin y al cabo, parece que el misterio llama al misterio. ¿Habrá gira? Hummm.



avatar
Talisman
Site Admin
Site Admin

Localización : Buenos Aires

http://puntodeencuentro.foroargentina.net

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.